El viernes 25 de octubre decidimos empezar nuestro proyecto de descubrimiento de lugares y sabores nuevos, comenzando por el restaurante sirio Al Fanus, situado detrás del Auditorio Nacional en Madrid.
Es un restaurante, según reza en su página web (http://www.restaurantealfanus.es/) de "Alta Cocina Siria Mediterránea".
Permiten hacer reservas por teléfono y no tuvimos problema llamando el día anterior. Llegamos 45 minutos antes y entramos directamente porque eran las nueve menos cuarto y sólo había una mesa llena.
Su aspecto es modesto con toques de decoración poco recargados, pero con detalles que evocan a oriente, como los cuadros, las espadas, las lámparas y las cortinas. El ambiente que vivimos en la cena fue tranquilo y disfrutamos de sus sabores plenamente, aunque no contamos con el placer de ver el espectáculo de danza del vientre porque la bailarina estaba enferma y no pudo asistir.
Sobre el primer plato nos asaltaban las dudas, porque nos llamaban mucho la atención varios de ellos. El camarero nos sugirió acertadamente, que probásemos el conjunto de aperitivos que incluyen varios entrantes (tomamos uno a compartir), entre ellos:
Tabbule - Ensalada de perejil, tomate y sémola de trigo.
Homos - Crema de garbanzos con salsa de sésamo.
Mutabbal - Crema de berenjenas ahumadas con salsa de sésamo.
Yabrak - hojas de parra rellenas con arroz y vegetales.
Kubba - Croquetas de sémola de trigo con carne y piñones.
Falafel - Croquetas vegetales.
Arayes (María) - Pan árabe tostado relleno de carne con tomate.
Hojaldres rellenos - rollitos de hojaldre rellenos de pollo, pasas y almendras.
Kubes.
De segundo decimos probar el Kafta con Tahina y el Tayín para compartir.
El Kafta con Tahina es un plato que consiste en tres rollos de carne picada de ternera, con una crema de sésamo. La ternera, nada grasienta, ni tampoco seca. Muy sabrosa y el toque de la salsa la completó perfectamente. Un plato que disfrutamos mucho.
El Tayín (ternera con ciruelas y almendras) que tiene el jugo de las ciruelas (que se nos antojaron más parecidas a los dátiles) también muy sabroso. Con un sabor más dulzón por las ciruelas, pero delicioso en cualquier caso. La carne de la ternera, tan tierna que se deshacía y de buena calidad.
De postre disfrutamos de unos Baclawa. Personalmente me encantan estos dulces, aunque soy consciente de que llenan mucho.
También pedimos Ataef., con el que finalizamos la velada.
El camarero tuvo el detalle de convidarnos a café o té a elegir y durante toda la velada se mostró amable, atento y con simpatía.
En resumen, una velada tranquila y maravillosa, plagada de sabores diferentes, que nos aproximan a la cultura árabe y nos atraen a visitar Siria.
Es un restaurante, según reza en su página web (http://www.restaurantealfanus.es/) de "Alta Cocina Siria Mediterránea".
Permiten hacer reservas por teléfono y no tuvimos problema llamando el día anterior. Llegamos 45 minutos antes y entramos directamente porque eran las nueve menos cuarto y sólo había una mesa llena.
Su aspecto es modesto con toques de decoración poco recargados, pero con detalles que evocan a oriente, como los cuadros, las espadas, las lámparas y las cortinas. El ambiente que vivimos en la cena fue tranquilo y disfrutamos de sus sabores plenamente, aunque no contamos con el placer de ver el espectáculo de danza del vientre porque la bailarina estaba enferma y no pudo asistir.
Sobre el primer plato nos asaltaban las dudas, porque nos llamaban mucho la atención varios de ellos. El camarero nos sugirió acertadamente, que probásemos el conjunto de aperitivos que incluyen varios entrantes (tomamos uno a compartir), entre ellos:
Tabbule - Ensalada de perejil, tomate y sémola de trigo.
Homos - Crema de garbanzos con salsa de sésamo.
Mutabbal - Crema de berenjenas ahumadas con salsa de sésamo.
Yabrak - hojas de parra rellenas con arroz y vegetales.
Kubba - Croquetas de sémola de trigo con carne y piñones.
Falafel - Croquetas vegetales.
Arayes (María) - Pan árabe tostado relleno de carne con tomate.
Hojaldres rellenos - rollitos de hojaldre rellenos de pollo, pasas y almendras.
Kubes.
De segundo decimos probar el Kafta con Tahina y el Tayín para compartir.
El Kafta con Tahina es un plato que consiste en tres rollos de carne picada de ternera, con una crema de sésamo. La ternera, nada grasienta, ni tampoco seca. Muy sabrosa y el toque de la salsa la completó perfectamente. Un plato que disfrutamos mucho.
El Tayín (ternera con ciruelas y almendras) que tiene el jugo de las ciruelas (que se nos antojaron más parecidas a los dátiles) también muy sabroso. Con un sabor más dulzón por las ciruelas, pero delicioso en cualquier caso. La carne de la ternera, tan tierna que se deshacía y de buena calidad.
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| Tayín |
También pedimos Ataef., con el que finalizamos la velada.
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| Ataef |
En resumen, una velada tranquila y maravillosa, plagada de sabores diferentes, que nos aproximan a la cultura árabe y nos atraen a visitar Siria.


Qué buena pinta! Me encanta tu blog! Espero que lo actualices con más restaurantes chulos!
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